Imaginando las bibliotecas


He sido un asiduo usuario de bibliotecas de todo tipo, así que soy un defensor a ultranza de las bibliotecas, de su importancia e impacto en la vida de una comunidad (la que sea). Jamás he oído ni visto que una biblioteca fuese un agente desvertebrador de una comunidad y si, y en muchas ocasiones, al contrario. Ahora bien, las comunidades cambian y también las bibliotecas.

Digo esto porque un artículo reciente (este, Las bibliotecas se salen del molde ) pone sobre la mesa la idea de la biblioteca para darle una vuelta de tuerca.

Pues bien, me parece significativa la posición de la nueva biblioteca de Boston: de espacio para la consultación de libros a espacio multifuncional en el los libros se usan. O citando directamente el artículo ““que permita el flujo de conocimiento entre el interior y el exterior”, menos piedra y más cristales transparentes, un amplio vestíbulo donde cada cual pueda trabajar con su ordenador, y una atractiva zona para jóvenes llamada “homago” con laboratorio digital, salas de trabajo y reunión, espacios de creación de música, cómics, software… facilitando la creación de información -como dice Joe Murphy.

La biblioteca alcanza el grado de centro de activación cultural, lugar en que puede desarrollarse una parte conspicua de la actividad de (re)creación cultural y su relativo disfrute.

En resumen, y como indicaba recientemente Joaquín Rodríguez (La bibliotecas como redes de conocimiento e invito a leerlo entero), las bibliotecas se reconciben como un espacio abierto vertebrado en tres ejes:

  • para la creación de comunidades activas de usuarios y lectores dentro de las bibliotecas, que cogestionan parte del conocimiento que la biblioteca posee y genera;
  • la concepción de la biblioteca pública como un Agora o un espacio social de desarrollo del conocimiento y de la participación ciudadana;
  • la conceptualización de la biblioteca como un espacio híbrido, flexible y acogedor al servicio de la sociedad, adaptado a los nuevos servicios comunitarios que oferte herramientas y recursos para su empoderamiento y capacitación;

En un contexto futuro como este la biblioteca no puede ser solo un espacio de uso y préstamo de la creación en formato digital, hablemos de libros, de mapas, de programas o de obras híbridas y todo apunta a que la biblioteca del futuro (o del ya presente) lo ha comprendido.

Retorna entonces el recuerdo del debate sobre Ebooks y conocimiento, rompiendo limites y creando posibilidades, que tuvo lugar en la edición de 2010 de Bookcamp BCN y entre cuyos temas se indicaron dos referentes a las bibliotecas

  • existe un derecho universal de acceso al conocimiento y las bibliotecas juegan en ello un papel.

  • la posibilidad de creación de bibliotecas ambulantes desmaterializadas.

Si el primero es el desarrollo que se advierte, el segundo puede hacer de las bibliotecas algo más, metabibliotecas.

Imaginemos un grupo de usuarios usando LibraryBox 2.0 para construir una biblioteca efímera y ambulante con los volúmenes aportados por cada uno de ellos o incluso, si la biblioteca puede o lo desea incluyendo volúmenes de las colecciones de la biblioteca. La misión de espacio de empoderamiento de creación y reuso llegaría a una nueva forma o fase en la cual la biblioteca podría ser integrada por sus usuarios/lectores.

No se me escapa de que hablamos de una frontera en que se ponen en discusión cuestiones como propiedad del libro electrónico, comprensión de los autores de la dimensión social de su obra, desaparición del DRM, gestión de derechos de autor, ruptura de la condición del límite de espacio en favor del límite de uso, valoración de la creación personal y colectiva, circulación de saberes, papel del bibliotecario. Con seguridad se me escapan muchos otros, pero quiero dedicar unas palabras a los bibliotecarios. Si bien no soy un especialista de las bibliotecas (me parece claro) si aprecio los esfuerzos que los bibliotecarios y las redes de bibliotecas están haciendo en este país. La capacidad de modernización de las bibliotecas, que incluso antes que los museos están abriéndose para ser edificios activos y no almacenes pasivos, conoce con estas formas un ulterior desafío. Las competencias del bibliotecario se extenderán aún más en este panorama, ya no será un mero gestor de un repositorio físico o virtual sino un agente social (si no lo era ya). La pregunta es. ¿qué esperan los bibliotecarios de sus usuarios en este nuevo panorama? ¿Qué podemos hacer por las bibliotecas? ¿Cómo colaborar ante este cambio de sistema y misión/visión que se cierne?

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2 comentarios en “Imaginando las bibliotecas

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